La tecnocleptocracia, es la doctrina e “Ideal político” que mueve el proceder de el gobierno de Tamaulipas. El proceder matasiete, camorrista e hipócrita de quien lo comanda, ha dado pie a un sinfín de análisis sobre su estilo de gobierno.
El gobernador tamaulipeco se salió del INSABI con con el firme propósito de ser autónomo en el manejo de los recursos destinados a ese rubro, pero además, lo hace con la visión de culpar al Gobierno Federal de todo lo negativo que suceda en el estado.
Así lo ha dejado evidenciado su propio hermano, el senador Ismael García Cabeza de Vaca en una filtración de un chat denominado UIF TAM, en dónde quiere obligar a los participantes del mismo a expresar en sus redes que “Vamos a una crisis y que hagan ver al Presidente de la República como el culpable...”
Asegura el senador en el mismo texto, que los chairos —así les llama despectivamente a los simpatizantes del presidente López Obrador— son ineptos y pendejos [sic] porque creen más en el chisme y los rumores que en datos oficiales.
El dogma y la mística del gobierno de los vientos de cambio es tan pobre, que a lo único que le da valor es al dinero y ni por error algún valor a su gente.
Me explico.
Fuentes de adentro, hicieron llegar a este escritorio virtual la información sobre la compra de varios miles de bolsas para cadaver, "por si se ofrece..."
Esto nos arroja como análisis y determinación, por sentido común, que la visión de esta administración, panista, no piensa invertir los recursos en prevención ni en soluciones de esta gran pandemia en Tamaulipas.
En los hospitales el gobierno estatal no tiene ni siquiera gel antibacterial y ni pensar en comparar respiradores, abanicos o mascarillas.
Los tamaulipecos están solos ante este criminal enemigo —o tal vez, deberíamos de hablar el plural (el Covid-19 y el gobierno panista de los vientos de cambio)—.
Y por supuesto, si se sale de control la pandemia, Cabeza de Vaca hará uso de su afición favorita y culpará en algún discurso o comunicado al mismísimo Presidente de la República, como su récord lo indica.
En tanto y por mucho, la solución para el gobierno tecnocleptócrata de Tamaulipas es sencillo y practico: más barato que una máscara N95 es una bolsa para cadáver.
Muchas gracias y hasta pronto...